RECORDANDO LA CRISIS
¿Cuándo vamos
a empezar a llamar a las cosas por su nombre?
Me refiero a esta crisis sobrevenida y esperable (y, para muchos, deseable, porque "las cosas no podían seguir así", según las familias "bien").
Cuando cayó
el Muro de Berlín se propagó y amplificó por todo el planeta la "buena
nueva" del fracaso estrepitoso del régimen comunista. Así se les llenaba la boca.
Ahora, siendo
consecuentes, ¿no debemos hacer lo mismo con el capitalista?
El capitalismo es injusto, insolidario, desigual en la distribución, egoísta, inmoral, belicista y además nos ha conducido a esta situación financiera, económica, laboral... tan crítica, tan deplorable.
Qué miedo, qué intereses existen que impiden darle la misma intensidad reiterativa y extensión mundial, a un hecho constatado: el fracaso del capitalismo.
Ya sé que algunos lo han dicho, incluso el Papa ("tras la crisis del comunismo y del capitalismo, sólo queda la esperanza de la palabra de Dios")... Sin embargo, "dios" ya había venido hablando demasiado y durante demasiado tiempo. Y tuvo que venir la Ilustración a salvarnos de él: religión y feudalismo, religión y capitalismo, curiosamente, habían llegado a una cínica relación de concubinato.
Ya sé que algunos lo han dicho, incluso el Papa ("tras la crisis del comunismo y del capitalismo, sólo queda la esperanza de la palabra de Dios")... Sin embargo, "dios" ya había venido hablando demasiado y durante demasiado tiempo. Y tuvo que venir la Ilustración a salvarnos de él: religión y feudalismo, religión y capitalismo, curiosamente, habían llegado a una cínica relación de concubinato.
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