LA JOVEN DESCARRIADA
A Javier , matemático destacado, hombre de fe indignado por la injusticia que padece su iglesia. La joven salió de la aldea guiada por una extraña fuerza interior y se adentró en el bosque. Al llegar al árbol resplandeciente de vida, sin dudar un instante, alzó sus manos a la rama que le ofrecía la palpitante manzana granate, como corazón sangrante. Tomó la fruta rezumante de energía, la llevó a su pecho y desde allí la hizo descender por su cuerpo hasta donde acaba este en la zona púbica. Se estremeció. Luego la elevó sin atreverse a morderla. Dejó la manzana en la rama de la que la tomara y esta siguió su latido. La joven retornó a la aldea. Pasado el tiempo apropiado la mujer alumbró dos infantes, gemelos varones, que conmoverían el mundo y supondrían la salvación de los hombres, tras una azarosa y entregada vida en lucha contra la injusticia y el mal. — Esta es la fantasía que cuenta el Popol Vuh, libro sagrado del pueblo quiché —...