DESENCADENANDO CONFUSIONES II
Decíamos hace unos días que el listado de malas prácticas políticas podría “justificarse”—aunque las consecuencias para el ciudadano seguirían siendo igualmente trágicas— cuando es achacable a inmadurez adolescente o algún tipo de patología mental. (Las recuerdo: Quien ahora dice sí y al rato, sobre lo mismo, dice no/ Quien pacta y rompe el pacto/Quien oculta información y la escalona a beneficio/ Quien pide ayuda y la rechaza para, acto seguido, abanderar lo rechazado/ Quien en reuniones defiende un tema y al acabarlas demuestra estar ya luchando por otros/ Quien calla su intención al ser preguntado y luego dice que no se le escucha/Quien espera a que el otro declare su opinión para poder decantarse por la contraria/Quien pide algo y lo rechaza cuando se lo dan/ O quien no la pide y la exige cuando ha pasado el plazo/ O quien al darle siete, los acepta, pero se enrabieta para que la entrega sea alterna y en tajadas/ Quien necesita que le pongan los límites para reacciona...